sábado, 29 de septiembre de 2012

DIRT - Vigésimo Aniversario





Mientras Layne Staley fue el cantante, Alice In Chains fue una de las mejores bandas de rock que haya existido y fue con este álbum que adquirieron ese estatus. Una obra fuerte, agresiva y tan pesada que todavía retumba. Pero heavy no significa estridente y Dirt es un ejemplo perfecto de ello. Las letras, los riffs, los punteos y todos los golpes rítmicos van vestidos de etiqueta. Llama la atención cuando música de este estilo alcanza grandes audiencias ya que esto requiere un talento adicional, y esta banda lo tuvo todo. Con el gran Jerry Cantrell como compositor y virtuoso de la guitarra, con Staley, ícono entre vocalistas y el groove de bajo y batería de Starr y Kinney. Otra lección noventera de rock.

Cuando Dirt suena el ambiente se impregna inmediatamente. Su asalto inicial con Them Bones advierte lo que viene en camino, una aplanadora. Aunque AIC tiene muchos temas acústicos, ninguno clasificó para este álbum. Tiene algunos momentos de calma que enriquecen sus dinámicas, pero siempre para elevarse a su nivel original.

De los cuatro grandes de Seattle, (con Pearl Jam, Soundgarden y Nirvana) fueron la expresión más metalera del grunge, acercándose a Pantera o al Metallica noventero, pero siempre asentados en alto registro de sus vocales y los lentos patrones rítmicos de su género. Un referente obligatorio para todo el mundo del rock en adelante.

Es un trabajo muy oscuro. Al escucharlo, el único motivo de celebración es su calidad porque lo que se percibe en general es angustia existencial. La creación de Dirt estuvo abiertamente influenciada por fuertes adicciones y es difícil cuantificar el costo de esta creación, pero está claro que solo la juventud de la que gozaban en el momento podía permitirles resistir satisfactoriamente. La mano de Dave Jerden, el productor, se siente en la atmósfera que genera el álbum, pero aparentemente, su mayor contribución fue actuar como el polo a tierra de cuatro bestias fuera de control durante la grabación. Quería ganarse su sueldo y lo logró, porque que la posibilidad de que algo saliera mal durante el proceso era alta.

Mientras Staley y Starr descansan en la paz del Señor, Kinney y Cantell mantienen viva a Alice, pero cada cana y cada arruga que cargan a cuestas revela una historia gloriosa, en donde registraron un documento relevante para nuestra humanidad agobiada y doliente.

Feliz aniversario !

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