lunes, 27 de agosto de 2012

SONGS FOR THE DEAF - DÉCIMO ANIVERSARIO

 

No es raro encontrar a Songs For The Deaf en los primeros lugares de algún conteo de mejores álbumes de la década de los 2000, es decir, ya existe un consenso de la crítica sobre los logros de Queens of the Stone Age con este trabajo, y si bien ya se han dicho muchas cosas al respecto, aprovecho el décimo aniversario de su salida al mercado para compartir reinterpretaciones sobre su contenido, puesto que es con el paso del tiempo que una obra popular hace la transición a obra de culto.

Al igual que con cualquier otro gran álbum, éste se aprecia de principio a fin como una unidad debido a la sólida más no homogénea cohesión entre sus temas. Su dinámica es especial pues aunque es un disco de rock duro, se encuentran marcados elementos de otras fuentes, como por ejemplo metal, psicodelia y virtuosismo. Particularmente, me gustó la manera en que fue clasificado el 14 de agosto de 2002 por un columnista en
RollingStone Reviews: “This is prog grunge for the unpretentious...” (Esto es grunge progresivo para el campechano). Ahora, como esa reseña se escribió en vísperas del lanzamiento del disco y esta se escribe diez años después, yo cambiaría la clasificación a: Esto es grunge progresivo para aquel con algo de rock en su espíritu.

Hay un elemento adicional entre tracks que fortalece su unidad y es la narración de un viaje en automóvil hacia el desierto californiano (donde
Josh Homme nació y creció), contada a través del oído del chofer quien sintoniza diferentes emisoras a medida que transcurre el recorrido. ¡Y que viaje! Aunque solo lo escuchas, es visual y muy emocional.

Otro aspecto dinámico y curioso es que Songs tiene tres voces principales que se alternan a través de los temas (Homme,
Oliveri, Lanegan), lo cual agudiza el sentimiento de cada canción con una voz alta, gritos o una voz grave, respectivamente.

Aunque es un disco oscuro, sorprende su vocación comercial. Aunque pesado, también es delicado. Es rítmico y melódico, con partes complejas y sencillas, depresivas y elevadas. Es una joya concebida por un genio e interpretada por un gran equipo de músicos bien inspirados. Hay muchos contrastes y detalles en Songs que se pueden destacar, pero para no extender más la reseña dejo el espacio abierto para que alguien más comparta lo que haya encontrado durante los últimos diez años en esta pequeña dimensión del rock.

El tema A Song for the Deaf en vivo en 2003, aquí.
Imágenes ilustradas del desierto californiano al estilo stoner rock, aquí.
Mi primer contacto con Songs for the Deaf,
aquí.
Otro artículo sobre Queens of the Stone Age y otros,
aquí.

3 comentarios:

misspex dijo...

excelente QOTSA, que por favor alguien los traiga :)

BITACORA SABERESPEDAGÒGICOS dijo...

Atribuyo la potencia en el sonido del DISCO al increible vocero y embajador del rock de esta década....Dave Grohl ya que, como todos saben, aportó su magnífico "punch" (si como la programadora) en la grabación del disco...
El disco, en vivo, pierde algo de fuerza, sin embargo Joey Castillo hace lo suyo...
Estamos esperando un nuevo disco pero Homme anda demasiado "ëmbolatao" con sus múltiples proyectos...

Dick Johnson dijo...

"Grunge progresivo para aquellos con espíritu del rock"! Que más se puede decir..... "Close your eyes and see the skies are falling!!!". El disco es tan bueno que probablemente por eso Homme menciona que su disco más flojo es "Lullabies..". Afortunadamente para nosotros, flojo para Homme es todavía una maravilla para nosotros.

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